HISTORIA DEL ALBAYZÍN

Sobre la parte central y más elevada del conjunto urbano que actualmente se denomina Albayzín se situó el antiguo asentamiento que dio origen a la ciudad de Granada. Allí se estableció una población ibérica desde el siglo VII a.C., cuyo nombre primitivo dio lugar a Illiberis o Iliberri, ciudad que obtuvo el rango de municipio latino a partir del año 45 a.C.

A comienzos del siglo VIII, los conquistadores musulmanes debieron de encontrar una ciudad en decadencia, después de una etapa visigoda de escasa actividad edificatoria. El antiguo nombre se arabizó como Ilbira, pero los nuevos gobernantes instalaron la capital de la cora o provincia en Madinat Ilbira, al pie de Sierra Elvira, a unos 10 km. de distancia. Al mismo tiempo, la parte central o quizás todo lo que fue Iliberri, se empezó a denominar Hisn Garnata o Qal`at Garnata (Castillo o Ciudadela de Granada).

Poco después del inicio de la guerra civil (1009-1031) que acabó con el califato de Córdoba, el grupo de beréberes ziríes encabezados por Zawi b. Ziri estableció un gobierno autónomo en la cora de Ilbira. Pero, en lugar de asentarse en Madinat Ilbira, decidieron recuperar la antigua ciudad romano-visigoda. A una primera reparación de las fortificaciones existentes, debió seguir su ampliación, que afectó sobre todo a los sectores oeste y sur. El primero se extendió desde la Bab al-Unaydar (Puerta de la Erilla o Monaita) hasta el Carril de la Lona, donde se abría la Bab al-Asad (Puerta del León), de la cual sólo queda uno de sus torreones. Desde allí descendía por detrás de la Iglesia de San José hasta la Cuesta de San Gregorio. El límite sur se llevó muy próximo a la actual C/ San Juan de los Reyes, conservándose una torre frente a la Iglesia del mismo nombre, a partir de la cual continuaba hacia el norte para enlazar con la antigua muralla en la C/ Guinea, cerca de otra torre que todavía existe. Hacia levante se conserva en la Placeta de Abad, integrado dentro del Convento de las Tomasas, una torre que debió formar parte de la Bab al-Bunad (Puerta de los Estandartes). De esta forma quedó constituida la Qasabat Garnata (Alcazaba de Granada), dentro de la cual estaba el alcázar de los emires ziríes.

Los sucesores de Zawi convirtieron la capital de su reino taifa en una gran urbe, Madinat Garnata (Ciudad de Granada). La expansión se planteó hacia el llano, con un perímetro de murallas que partiendo de la Puerta Monaita continuaba hasta la Puerta de Elvira, y de allí, cercando el resto de la medina y cruzando al otro lado del río para subir a una fortaleza situada en donde hoy está la Alhambra, bajaba de nuevo hasta el río para enlazar con la coracha del recinto primitivo, mediante la puerta-puente denominada Bab al-Difaf (Puerta de los Tableros).

En el año 1090 los almorávides derrocaron al último sultán zirí, `Abd Allah, y establecieron en Granada la capitalidad de al-Andalus. El desarrollo urbano originó el inicio de la construcción de arrabales extramuros como los de al-Bayyazin (los Halconeros = Albayzín) al norte, de al-Ramla (el Arenal) al suroeste y al-Fajjarin (los Alfareros) al sureste. La comunicación desde la Alcazaba al arrabal del Albayzín obligó a la apertura de la Bab al-Ziyada (puerta del Ensanche), llamada después Puerta Nueva o de las Pesas. Parece que los citados arrabales todavía no contaban con murallas en esta etapa, pero si debió de cercase entonces el barrio de Ajš ariš (Axares), comprendido entre el antiguo recinto de la Alcazaba, la Cuesta del Chapiz, el Río Darro y la coracha.

En el año 1238 Muhammad ibn al-Ahmar estableció la capital del emirato nazarí en Granada e inició la creación de una ciudad palatina amurallada en la Alhambra que se convertiría en el nuevo centro político y administrativo y cuyo contacto con Granada se limitaría a su extremo occidental, donde estaba la Qasabat al-Hamra` (Alcazaba de la Alhambra). Desde entonces la antigua ciudadela zirí, ya sin trascendencia política pero dotada aún de utilidad militar, se empezó a denominar al-Qasaba al-Qadima (Alcazaba Antigua).

Las inmigraciones de musulmanes de zonas fronterizas y la necesidad de mejorar las defensas provocarían el amurallamiento de los arrabales. La muralla del Albayzín, construida en el segundo tercio del siglo XIV, comenzaba al inicio de la Cuesta del Chapiz, donde se unía con la del barrio de Ajšariš, bordeaba el Río Darro aguas arriba, ascendía a San Miguel Alto y bajaba hasta la Bab Fayy al-Lawza (Puerta de Fajalauza). Continuaba hasta el Postigo de San Lorenzo, para terminar en la Puerta de Elvira. Al final de la etapa nazarí, el conjunto urbano formado por el Arrabal del Albayzín, la Alcazaba Antigua, el barrio de Ajšariš y el situado a poniente de la coracha, empezó a conocerse genéricamente como Albayzín, denominación que se ha mantenido hasta nuestros días.

Después de la toma de Granada por los Reyes Católicos se produjo una segregación espacial, pues los castellanos se establecieron en la ciudad baja, permaneciendo los mudéjares en el Albayzín. Tras la sublevación de los albayzineros en el año 1500 y una vez sofocada la revuelta, perdieron sus derechos y fueron obligados a hacerse cristianos, convirtiéndose en moriscos. Esta nueva situación produjo un arte de fusión entre los elementos y técnicas de tradición nazarí con otros nuevos, primero góticos y luego renacentistas. De esta época se conservan todavía alrededor de 25 casas completas y otras tantas con restos importantes, aunque solo una decena han sido rehabilitadas.

La nueva rebelión y guerra de los moriscos en 1568-1570 tuvo repercusiones urbanísticas en el Albayzín, pues al ser expulsados muchas casas fueron abandonadas y acabaron destruyéndose. Ello dio lugar a la agrupación de parcelas, en las cuales las viviendas que subsistieron se pudieron hacer más espaciosas y rodearse del característico jardín-huerto, tal y como ha llegado a nuestros días con el nombre de "carmen". 

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